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Alergia al tomate

El tomate es uno de los alimentos naturales con más propiedades beneficiosas para nuestro cuerpo y además uno de los más versátiles a la hora de preparar o acompañar casi cualquier comida. Pero a la vez, muchas personas alrededor del mundo suelen presentar alguna vez en su vida alergia al tomate o una mala predisposición temporal a él.

Por este motivo hoy te contaremos todo lo que debes saber acerca de la alergia al tomate y cuáles son sus principales síntomas. Pero antes que nada, te sugerimos que ante cualquier tipo de malestar físico no dudes en consultar con un profesional, ya que si bien encontrarás muchísima información en internet, cada cuerpo es diferente y muchas veces lo que necesitamos es una revisión médica. 

¿Qué causa la alergia al tomate?

En general, podemos llegar a darnos cuenta de que somos alérgicos al tomate cuando después de comerlo, ya sea crudo o cocido, incluyendo todas sus partes, como piel y semillas o no, notamos ciertas molestias en nuestro cuerpo. 

Diversos estudios han reportado que estas manifestaciones se deben a reacciones de hipersensibilidad debidas a alérgenos que principalmente pueden encontrarse en las semillas del tomate. Pero hay quienes con tan solo probarlo, pueden generar una reacción alérgica.

De modo que, en algunas ocasiones, al retirar las semillas, la piel e incluso cocinarlo en salsas, por ejemplo, la reacción alérgica desaparece. De igual manera eso depende de la tolerancia de cada paciente, la cual se comprueba acudiendo a un alergólogo.

Por otro lado, podemos llegar a confundir la alergia al tomate con otras patologías como gastritis o colon irritable, donde el tomate genera un malestar digestivo o intestinal pero no precisamente por tratarse de una alergia. Resulta que sus semillas son difíciles de digerir para algunos organismos y al ser una fruta un poco ácida, no es de las mejores opciones para quienes no pueden controlar su propia acidez. 

¿Cuáles son los síntomas de la alergia al tomate?

Si bien los síntomas de la alergia al tomate pueden variar de persona a persona como en cualquier otro tipo de alergia, los mismos se pueden diferenciar entre severos y graves. 

Si eres alérgico al tomate y no lo sabes, después de ingerir este alimento puedes notar los síntomas severos más frecuentes como lo son los cutáneos: prurito, enrojecimiento en diferentes zonas de la piel, habones o urticaria, pero las reacciones son más graves si se acompañan de otro tipo de síntomas como: gastrointestinales (como vómitos o diarrea), respiratorios (como ahogo), o cardiovasculares (como hipotensión y mareo).

alergia al tomate dolor de estómago

Tras de una situación como esta, lo más probable es que debas evitar este alimento por tiempo indefinido. A su vez, si nunca has comido tomate y no sabes si puede generarte o no una reacción alérgica, puedes ir probando este alimento de a poco, comenzando por sus versiones cocidas

Ten en cuenta también, que este tipo de intolerancias, como la alergia al tomate u otro tipo de alergias suelen ser herencias genéticas, por lo que si tu eres alérgico al tomate, es probable es que tus hijos también lo sean. En ese caso, recuerda que los niños menores a seis meses no pueden ingerir este alimento, pero si son mayores y aun no lo han probado, en estos casos antes de hacerlo consulta con su pediatra.

Cómo evitar la alergia al tomate

La alergia al tomate tiene la particularidad de que una persona puede presentar alergia a las semillas del tomate pero no al resto, y comer el resto del vegetal sin desarrollar síntomas.

Justamente, los últimos estudios científicos realizados en España respecto al tema han demostrado que uno de los alérgenos responsables de este tipo de reacción se halla en esta parte del fruto, la semilla.

Por eso, si aún no sabes si eres o no alérgico al tomate, puedes ir probando este alimento de a poco, dejando para el final el tomate entero con semillas y piel en su formato crudo. 

Pero si ya sabes que eres alérgico, y has pasado por un episodio de alergia al tomate con síntomas severos o graves, es mejor que escuches al profesional que te está atendiendo.

Afortunadamente, las alergias pueden tratarse con medicamentos que pueden crear a largo plazo tolerancia al alimento. También hay casos en los que el paciente deja de consumir el alérgeno por muchos años y cuando lo consume de nuevo, no presenta ningún síntoma, pero esto depende de cada organismo.

tomate pelado evitar alergia a la piel de tomate

Diferencia entre sensibilidad, intolerancia y alergia al tomate

Suele suceder, como en alergias a otros alimentos, que se confunda alergia con sensibilidad o intolerancia. Los síntomas de la primera son diferentes, principalmente porque la inflamación se da en el sistema respiratorio, lo que puede llegar a ser potencialmente peligroso, mientras que en la segunda sucede en el sistema digestivo y en la tercera el problema es intestinal. 

Cuando somos alérgicos a un alimento, nuestro sistema inmune lo identifica como una sustancia dañina e inicia una respuesta inmune severa. Así también, nuestro sistema inmune reacciona cuando somos sensibles a un alimento, pero la respuesta es mucho menos grave. Por otro lado, cuando somos intolerantes a un alimento, la reacción adversa ocurre directamente en nuestro intestino ya que no se tienen las enzimas suficientes para digerir ciertos alimentos.

Los síntomas de una sensibilidad alimentaria pueden ser sensación de hinchazón, digestiones pesadas, estreñimiento, diarreas, llagas en la boca, acidez, colon irritable. Como también eccemas, urticarias, dermatitis o acné.

Pero los síntomas de una alergia son diferentes. Los primeros síntomas de la alergia suelen aparecer antes de una hora de haber mantenido un contacto con el alimento responsable, aunque ocasionalmente pueden producirse reacciones alérgicas más tardías y en algunos casos puede existir riesgo de muerte.

Aprender a diferenciar entre una sensibilidad, intolerancia o alergia es fundamental para llevar adelante un tratamiento correcto. 

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